Se terminó el sueño...
En semifinales cayó el sueño argentino en el Mundial de Rugby. Los Pumas perdieron 37-13 frente a Sudáfrica en Saint Denis y resignaron la chance de clasificarse para el partido decisivo. Inglaterra y Sudáfrica chocarán por el título, mientras que los dirigidos por Loffreda se medirán el viernes con Francia en el partido por el tercer puesto.
Argentina arrancó decidido, jugando en campo contrario e intentando progresar por el lado de los forwards. Las imprecisiones en el manejo, sin embargo, impedían hacían que el equipo de Loffreda no pudiera culminar de la mejor manera sus maniobras ofensivas. Mientras, los Springboks aguantaban agazapados y trataban de sorprender poniendo la pelota rápidamente en juego.
Quedó entonces un sabor amargo para Los Pumas, sobre todo porque salieron a jugar el partido como debían hacerlo. Fueron a buscar un resultado histórico pero chocaron con una potencia. Queda claro, de todas formas, que la derrota de hoy no empaña una actuación única. Lo hecho en este Mundial –se gane o se pierda el viernes ante Francia en el partido por el tercer puesto– seguramente servirá como el punto de partida para una refundación del rugby argentino.
No hay lugar para los reproches. Todo debe ser reconocimiento para un grupo que hizo de la entrega y el coraje su plataforma para pelearle de igual a igual a los más grandes de este deporte. Antes de cada partido y con lágrimas en los ojos, ellos juraron con gloria morir. Y así lo hicieron. Gracias PUMAS!

